domingo, 5 de diciembre de 2010

De nieve y festejos

Ahora que se acercan los exámenes (para mí), creo que el mejor tema del que se puede hablar es de cómo festejamos los erasmus los eventos dignos de festejarse. Aclaración debe hacerse respecto a los temas dignos de festejo: cualquier cosa suele ser digna de ello. Un evento muy típico suele ser el celebrar "fiestas en pisos", pero que requiere más explicación, debido a lo curioso del evento. Se trata de una flatparty, como lo llaman en la lengua de la pérfida Albión, suele tener unas características muy claras, que paso a describir.

1º Es en un piso. De ahí lo de flat, que puede llevar a equívoco con la castellana flatulencia. No señores, no se trata de fiestas de pedos, sino de fiestas en pisos, de tamaño variable, aunque siempre en el centro.

2º Los motivos. Depende. Al "principio" las flatpaties se realizaban con motivo d la "inauguración" del piso, para estrenarlo. Este motivo siguió vigente hasta principios de Noviembre. Como ya es un poco descarado decir que hay que inaugurar pisos a estas alturas, vienen con la excusa de los cumpleaños. En el fondo es lo mismo. De hecho, hace poco mi amigo argentino (argentino tenía que ser) hizo una fiesta en su piso porque quería ligarse a una.

3º Asistencia. Variable. Generalmente, suelen ser entre 30-70 personas. El número de personas es inversamente proporcional al tiempo que tardarán los vecinos en llamar a la rendőrség, que en húngaro significa maderos. La asistencia depende de varios factores: a) número de gente invitada b) descaro de invitados para invitar a su vez a sus amigos (gabachos y españoles expertos en hacer eso, los húngaros y alemanes, raramente) y c) número de eventos paralelos que ofrezcan otras alternativas de ocio/estudio

4º Ambiente. Bastante relajado. No se baila, nadie se emborracha mucho, aunque sí que hay risas, voces y demás. Oportunidad perfecta para conocer humanos. No difiere mucho de una fiesta normal en un piso

5º Reacción vecinal. Muy variable. Por norma suelen ir al piso cuando están cansados, y cuando comprueban que no les hacen ni caso, llaman a la policía, o avisan con hacerlo. Aquí es donde la fiesta finaliza y se procede al desplazamiento de los integrantes de la flatparty hacia un local/pub/bar. En ese proceso se producen muchas bajas, y casi siempre en el bar destino hay mucha menos gente.

Sin embargo, en cuanto a reacciones de vecinos hemos tenido de todo. En una fiesta (ni fiesta era, era una cena) unos vecinos lanzaron huevos a las personas que estaban fumando en el descansillo de la entrada del piso. Los huevos fueron lanzados con fuerza y a mala hostia, y dieron a un portugués, creo.

La reacción contraria la protagonizó una abuelilla que repentinamente apareció en la fiesta del argentino, que mencioné más arriba. La señora llego embutida en una bata con estampados, y dijo que quería dormir, así que teníamos que darla algo para beber. Primero vino, y luego vodka se bebió la muy canalla, mientras reía y nos preguntaba de dónde éramos.

La señora arrebata el vodka a mi amigo gallego (conocido como "Gallego")

6º Fin de la flatpaty. Como he dicho, se suele ir a algún lugar para continuar con la fiesta. Es el mejor momento para kebab, o para meter a alguien en un carro de la compra y llevarle mientras mueve las patitas cantando alguna canción. Fue curioso, en la flatparty en la que nos lanzaron huevos (conocida como la fiesta de los huevos), que cuando salimos estaba nevando. La primera nevada en Budapest. Como buenos cantamañas y garrulos que somos todos, nos pusimos a lanzarnos bolas de nieve como si la vida nos fuera en ello.

   
Yo realizando un ataque kamikaze sobre Paolo
Después cada mochuelo va a su olivo... o a donde pueda. El otro día me desperté y oí a Silvia reírse a carcajadas: había visto al argentino durmiendo en el sofá de la cocina, mientras laregañaba por encender la luz de la estancia.

Ché boludo... ¡cortá la luz!  



En resumen, eso es una flatparty. Y a quien no le guste, que no mire. La próxima entrada os contaré la otra cara de la moneda, la cara seria.

6 comentarios:

  1. carloooossssss!!!
    qué bonita la nieve (aquí también nos nevó un día!) y que señora más lista y aprovechada eh???jajaja las flatparty son algo poco común en españa pero muy común en el resto de europa! a evr si laura aprende un poquito, si la enseñas cuando vengas, que la tía es una rancia que flipas!!!!jeje
    jooooo ya queda mucho menos para q vuelvas menos mal! tenemos q vernos antes de que yo me vaya a egipto, vale???
    besitos!!!!

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  2. Carlos, cuando vayamos a verte a Budapest más les vale utilizar la presencia de 3 españoles más para excusa de otra flatparty!! jajaja
    Noe

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  3. Para que recuperes fuerzas de tu pelea con tu
    amigo Paolo, ya te tengo preparado los polvorones
    como el año pasado.

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  4. Qué divertido!!, pero.. alguna vez estudiais?, yo creo que esto del Erasmus es un pretexto para iros de pingo un añito..
    Yo quiero ser erasmus boludos como vosotros. ¿Hay erasmus para mayores de 40?, ayyy...me imagino un año en algún país cualquiera, estudiando un idioma cualquiera, y haciendo flatparty de cuarentones.
    Bueno no, no me imagino. Cada cosa tiene su tiempo.

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  5. Bueno Ttó (Carlos en Húngaro), el comentario anterior es de "cote está preocupada"

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  6. 22.dic. Carlos, vienes mañana y no sé, ni a qué hora, ni en que vuelo. Te he escrito y no respondes, venga dímelo.

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